Minuta · Oficios y memorandos

Tú pones el qué. Minuta pone el cómo.

El cuerpo de tu oficio o memorando, bien escrito y con la voz de tu entidad — en un minuto. Tú das el objetivo y los datos; Minuta redacta. Lo copias y lo pegas en tu plantilla. El membrete ya lo pone tu sistema.

Lo que falta no es el formato. Son las palabras correctas.

El contenedor ya existe

Tu plantilla está vacía

Orfeo y tu plantilla institucional te dan la hoja con membrete, código y logo. Vacía. El cuerpo —lo que de verdad cuesta— lo escribes tú, desde cero, cada vez.

La forma está enterrada

Sabes qué decir, no cómo

La norma de forma —la GTC 185, el manual de tu entidad— es de pago, está fragmentada y nadie la tiene a la mano. El tratamiento, la estructura, el tono: cada quien lo resuelve de memoria.

Cada entidad habla distinto

El registro cambia con cada una

Un contratista sirve a varias entidades, y cada una tiene su voz. Un asistente genérico no las conoce — y se nota en la primera línea.

El método.

De un objetivo a un cuerpo listo

El mismo recorrido que haces en la herramienta. Sin archivos que descargar: copias el cuerpo y sigues con lo tuyo.

01

Enseña la voz de tu entidad

Subes un oficio o memorando real de tu entidad. Minuta aprende su registro —tratamiento, tono, siglas— para que lo que redacte suene a ella, no a un robot. Es opcional, pero es lo que la hace distinta de un chatbot cualquiera.

02

Declara el qué

Eliges el tipo —oficio, memorando o circular—, el objetivo y dos o tres datos clave. Nada más. Minuta no te pide que sepas la forma: esa la pone ella. Y no inventa nada: usa solo lo que le diste.

03

O responde a un documento

¿Tienes que contestar algo? Subes el documento entrante. Minuta extrae qué te piden —punto por punto— y redacta la respuesta que aborda cada uno, en el orden recibido. Lo más frecuente del Estado, resuelto.

04

Copia y pega

Recibes el cuerpo en su formato —apertura, desarrollo, cierre, con el tratamiento correcto— listo para pegar en tu plantilla. Nunca un archivo: el membrete y el radicado los pone tu sistema. Tú apruebas y firmas.

El foso.

Mismo qué, la voz de cada entidad

Le das el mismo objetivo a Minuta y le dices para qué entidad. El cuerpo cambia de registro: el de un ministerio no suena como el de una alcaldía local. Esa voz —la de tu entidad, aprendida de tus propios oficios— es lo que un asistente genérico no tiene.

Entidad A · Ministerioregistro alto
Mismo objetivo · su voz
"En atención a su requerimiento, esta Cartera Ministerial se permite manifestar que, en el marco de sus competencias, dará curso a la solicitud conforme a la normatividad vigente…"
Entidad B · Alcaldía localregistro cercano
Mismo objetivo · su voz
"Respetuosamente, la Alcaldía Local informa que su solicitud fue recibida y será atendida dentro de los términos de ley, garantizando una respuesta clara y oportuna…"

El mismo qué. Dos voces. Minuta no copia el contenido de tus ejemplos: aprende su estilo y lo aplica al cuerpo nuevo.

El límite.

Tres líneas que Minuta no cruza

Solo el cuerpo

Nunca un archivo, nunca un membrete

Te entrega texto para copiar y pegar. No pone logo, código ni firma: Minuta no suplanta a tu entidad. El documento oficial lo emites tú, en tu sistema.

No inventa

Solo lo que le das

Minuta no busca en internet ni se inventa normas, cifras, nombres o fechas. Si le falta un dato para que el cuerpo sea correcto, te hace una sola pregunta — no diez.

No guarda nada

Procesa y olvida

Tu documento se procesa en el momento y no se almacena. Sin rastros, sin datos de terceros guardados. Procesamiento efímero.

La minuta lista en un minuto.

Minuta está en piloto cerrado, con cupos limitados. Si produces comunicación oficial —para una entidad o para cinco— déjanos tus datos y priorizamos por dolor real.

2 minutos · te preguntamos rol, entidad(es), cuántos oficios haces al mes y disposición a pagar.